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Una sonrisa que recibe, acompaña y deja huella en SAS.

Por Elizabeth Morera · 3 de agosto de 2026

En los pasillos de Saint Anthony School, hay personas que se convierten en parte esencial del día a día de nuestros estudiantes. Con una sonrisa siempre lista para recibir a cada niño y cada familia, Natalie González se ha convertido en una figura cercana y de confianza para muchos de ellos.

Como asistente educativa de Preescolar y Primaria, su trabajo comienza desde el primer momento en que los estudiantes cruzan la puerta del SAS. Para ella, ese primer contacto no es solo una responsabilidad, sino también un compromiso profundo con las familias.

“Es un reto y un compromiso muy grande, porque somos la primera imagen que ven las familias. Es muy importante que sientan que este es un espacio seguro, donde tanto ellos como sus hijos serán recibidos con cariño y tratados con mucho amor”, nos comparte.

Pero más allá de las tareas diarias, Natalie encuentra en los estudiantes una fuente constante de aprendizaje. Para ella, la relación con los niños es un intercambio donde todos crecen.

“Es un aprendizaje recíproco. Nosotros sembramos un poquito en ellos, pero ellos también siembran muchísimo en nosotros. Eso es lo más bonito de este proceso de enseñanza y aprendizaje”.

Dentro de la dinámica del colegio, Natalie también se ha convertido en un puente de confianza entre estudiantes y familias. Desde ayudar con una tarea hasta transmitir un mensaje importante, su rol muchas veces va más allá de lo académico.

“Los niños tienen una inocencia muy grande y muchas veces confían en nosotros para pedir ayuda o para decir algo que quieren comunicarle a sus papás. También los papás nos escriben o nos llaman para enviarles mensajes a sus hijos. Ser ese medio de confianza es algo muy especial”.

Los pequeños gestos del día a día son, para ella, los momentos que más llenan el corazón. Un abrazo inesperado, un dibujo hecho con cariño o un simple “gracias” de un estudiante pueden marcar la diferencia.

“Cuando un niño te dice ‘Nati, gracias, me salvó la vida’ o te regala un dibujo, uno siente que todo vale la pena. En esos momentos recuerdo por qué decidí estudiar educación y estar aquí para ellos”.

Entre las muchas experiencias que guarda con cariño, recuerda una que resume muy bien el vínculo que ha construido con los estudiantes. Un niño que solía olvidar su tablet en clase sabía que Natalie siempre estaba atenta para ayudarle.

“Un día llegó a la recepción con los ojos llorosos porque no encontraba su tablet. Yo la tenía guardada y cuando se la di, se fue caminando y luego se devolvió solo para decirme: ‘Nati, de verdad muchas gracias por siempre salvarme la vida’. Fue un momento muy bonito para mí”.

En su camino también ha tenido mujeres que la han inspirado profundamente. Entre ellas menciona a Andrea (directora de preescolar y primaria de Saint Anthony School), a quien admira por su liderazgo y confianza.

“Es una mujer increíble, tanto como profesional como ser humano. Me ha dado mucha confianza para aplicar mis conocimientos y también me ha permitido aprender mucho”.

Además, reconoce el papel fundamental de su familia en su vida, especialmente su mamá y sus hermanas, quienes la han impulsado siempre a salir adelante, estudiar y trabajar con dedicación.

Cuando piensa en las niñas que cada día pasan por la recepción del colegio y la ven como una figura cercana, Natalie tiene un mensaje sencillo pero poderoso para ellas.

“Que nunca dejen de sonreír y que mantengan esa niña interior tan bonita que las caracteriza. Y que siempre sepan que pueden contar conmigo, ya sea para ayuda con un libro o simplemente para compartir una alegría”.

Para Natalie, su trabajo no se mide únicamente en tareas cumplidas, sino en las pequeñas huellas que puede dejar en cada estudiante que pasa por la recepción.

“No puedo cambiar el mundo entero, pero sí puedo aportar un granito de arena aquí, en Saint Anthony. Y espero que esos granitos de arena que sembramos en ellos también lleguen a sus casas y algún día puedan convertirse en cambios para el mundo”.

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